Declaración de la AMM sobre la Desinversión de los Combustibles Fósiles
Adoptada por la 67ª Asamblea General de la AMM, Taipei, Taiwán, octubre 2016
INTRODUCCIONÌý
Como lo hace notar la 65ª Asamblea General de la AMM de Durban en 2014, los médicos en el mundo están conscientes que la contaminación atmosférica por los combustibles fósiles reduce la calidad de vida para cientos de millones de personas en el planeta, lo que produce una importante carga de enfermedades, pérdidas económicas y costos para los sistemas de salud.
Según información de la Organización Mundial de la Salud, en el año 2012, la contaminación atmosférica causó aproximadamente 7 millones de muertes, uno de ocho del total de los decesos (OMS, 2014).
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) indica que el crecimiento global económico y poblacional, que se sustenta en un creciente uso del carbón, sigue siendo la causa más importante de los aumentos de las emisiones de dióxido de carbón. Estas emisiones son el principal componente de la cantidad de gases de efecto invernadero (GHG) por combustibles fósiles producidos por el ser humano, a pesar de la adopción de polÃticas de mitigación del cambio climático (IPCC, 2014).
La carga de enfermedades producidas por el cambio climático será distribuida en forma diferente por el mundo y mientras afectará a todos, las poblaciones más marginales serán las más vulnerables a los impactos del cambio climático y tienen la menor capacidad de adaptación.
ANTECEDENTES
En muchas ciudades con gran población en el mundo, el polvo fino que se puede medir en el aire es hasta 50 veces más alto de lo recomendado por la OMS. El alto volumen de transporte, energÃa generada con carbón y contaminación causada por equipos de construcción están entre los factores que contribuyen a la contaminación (91¶ÌÊÓÆµ, SMAC 197, Contaminación del Aire, Declaración de la AMM sobre la Prevención de la contaminación del aire por las emisiones de los vehÃculos 2014).
La evidencia en todo el mundo demuestra que los efectos del cambio climático y los eventos extremos en el clima tienen impactos importantes y a veces devastadores en la salud del ser humano. 14 de los 15Ìý años más calurosos registrados han ocurrido en los primeros 15 años de este siglo (Organización Mundial de MeteorologÃa 2014). Los más vulnerables – incluidos los niños, ancianos, gente con enfermedades cardiacas o pulmonares y los que viven en la pobreza – tienen más alto riesgo por estos cambios.
La AMM nota la descripción de cambio climático de la Comisión Lancet como la “mayor amenaza para la salud humana del siglo 21â€� y que el acuerdo de ParÃs en la COP21 sobre clima hace un llamamiento a los gobiernos “cuando adopten medidas sobre el cambio climáticoâ€� a “respetar promover y considerar sus respectivas obligaciones con los derechos humanos (y) el derecho a la saludâ€�.
Como la AMM estipula en la Declaración de Delhi sobre Salud y Cambio Climático: “aunque los gobiernos y las organizaciones internacionales son responsables de establecer regulaciones y legislaciones para mitigar los efectos del cambio climático y ayudar a sus poblaciones a adaptarse a él, la Asociación Médica Mundial, a nombre de sus asociaciones médicas nacionales y sus médicos miembros, siente la obligación de alertar sobre las consecuencias del cambio climático para la salud y sugerir soluciones. ÌýLa AMM y las AMNs debenÌý crear acciones prácticas concretas para mitigar y adaptarse al cambo climáticoâ€� (AMM 2009).
RECOMENDACIONES
Por lo tanto, la AMM recomienda que sus AMNs y todas las organizaciones de salud:
1. Sigan informando a los cientÃficos de la salud, las empresas, la sociedad civil y gobiernos sobre los beneficios para la salud y la economÃa de la reducción de los gases a efecto de invernadero y promuevan la incorporación de la evaluación del impacto para la salud sus costos y en las polÃticas económicas.
2. Insten a los gobiernos a adoptar estrategias que enfaticen regulaciones y normas ambientales estrictas que motiven a las compañÃas de energÃa a cambiar a fuentes de combustibles renovables.
3. Comiencen un proceso de transferencia de sus inversiones de empresas, cuando sea posible sin daños, Ìýde energÃa basada principalmente en combustibles fósiles a las que produzcan energÃa de fuentes renovables.
4. Se esfuercen por invertir en compañÃas que respeten los principios ambientales estipulados en el Pacto Mundial de las Naciones Unidas () y se abstengan de realizar inversionse en compañÃas que no cumplen con la legislación y convenios aplicables sobre la responsabilidad ambiental.
